CAMINO A LA DICTADURA EN UN PAÍS IMAGINARIO
Jesús Eduardo Martín Jáuregui Imaginemos un país cualquiera, un país que ha sufrido a lo largo de su historia cambios y contradicciones violentas, quizá mayores que el común de los países, en el que como otros muchos convivan diversas naciones que no han podido o no han querido amalgamarse en una y tampoco han logrado constituirse en una entidad estatal con diversas nacionalidades, En él que persisten desigualdades atroces con una población indígena que convive razonablemente adaptada al intercambio con los mestizos que son mayoría absoluta. En ese país siguiendo su vieja práctica de la imitación extralógica siguiendo el modelo de los EE.UU. con matices de la ilustración se ha adoptado sin terminar de adaptarse el utópico modelo de Montesquieu del equilibrio de poderes con los tres fundamentales a los que se ha adicionado nuevas funciones articuladas forzosamente que no se desenvuelven con naturalidad y que son mas pegotes que organismos operativos funcionales. Nada cuesta pensar...






