INFORME DEL CHAMÁN FLORIDO DEL TRIBUNAL DEL ACORDEÓN
No soporté verlo completo, aunque si leí el mensaje y tuve que leer la, ¿cómo llamarle? ¿opinión?¿comentario?¿respuesta?¿glosa? de la Sra. Pte.. Claudia Shitbaum ha rebasado con creces mi capacidad de asombro. Nos la quisieron o se quiso vender como científica, pero la verdad en sus intervenciones, una vez y otra, evidencia que no conoce y por supuesto no aplica el método científico. Alguna claridad se arrojó cuando los adversarios periodistas de investigación encontraron que nunca estuvo inscrita en un programa de doctorado en EE.UU. sino que estuvo asistiendo a una serie de prácticas libres como parte de su curriculum en una universidad mexicana. Ésto resulta más congruente con su perfil de “porra” con él que la conocimos en la UNAM, ratificado con las acciones al lado del mesías tropical y con la máxima puesta en escena “LAS PRUEBAS DEL FRAUDE”, cuando junto con el pulquérrimo Fernández Noroña llevaron en un chamuco unas cuantas cajas de cartón al INE, que gracias a la malicia de representantes del PAN con la intervención notarial se comprobó a la vista de todos los presentes que: ¡Estaban vacías!. Es muy probable que esa fallida intervención “democrática” le haya ocasionado el trauma de pruebas que todavía arrastra, exigiéndolas donde no se requieren, ignorándolas cuando incriminan a sus gentes, borrándolas cuando son peligrosas y prefabricándolas cuando convienen a la 4T..
La única proclividad evidente de la Sra. Pte. es a la mentira y como corolario a la tergiversación de los datos. El más reciente desacierto es el comentario respecto de la prueba PISA, de conocimientos de niños y adolescentes, que coloca a México, en el penúltimo lugar de los países evaluados. Con un dudosísimo criterio seudo científico afirmó: en primer lugar hay que decir que se aplicó la misma prueba a países que tienen condiciones muy diferentes. Cómo si el binomio cuadrado perfecto en China fuera diferente del de Singapur o la fórmula del ácido sulfúrico en Canadá difiriera de la de Kuala Lampur. El primer paso para resolver un problema es reconocerlo. Cuando vivimos en un mundo globalizado con el que tenemos que competir y querernos refugiarnos en un nacionalismo chauvinista y trasnochado, es la crónica de un fracaso anunciado. Salinas de Gortari nos mostró y quiso llevar al país al primer mundo, el macuspano sigue empeñado en emparejarnos en la bazofia de Cuba, Nicaragua o Venezuela.
¿Sería mucho pedir que el Chamán Florido conociera a George Santayana que dejó aquel apotegma pétreo, “el que no conoce su historia está condenado a repetirla”? Sí, sería mucho pedir. En su informe que más parecía por el ambiente, por el desarrollo, por el léxico y la concurrencia, el informe de un Comisariado Ejidal de la Tremenda Recua de Justicia de Chamacuero, sin que la comparación pretenda desdoro para los comisariados ejidales. Lo que puso de manifiesto, a más de sus carencias personales, de cultura, de trato, de conocimientos en general y sobre todo de Derecho, es que ni siquiera ha leído los informes de los presidentes de cuando el esperpento que ahora preside, era Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Le hubiera venido bien leer el cuarto informe del ministro Lelo y se hubiera dado cuenta, supongo que con sorpresa, que todo lo que anunció como supuestos logros del Tribunal del Acordeón, ya se había conseguido abatir el rezago, acercar la justicia al pueblo (what ever that means, sólo para los que pasan la prueba PISA), terminar con el nepotismo, fortalecer la independencia del poder, acabar con el influyentismo y otros tantos logros más.
Siguiendo la página del Tribunal del Acordeón y la degradación del canal judicial, lo que queda claro es la pobreza de la formación de los “mininistros”, entre los que destaca ¡Imáginense! la socia por afinidad del Peje, que logró ser magistrada y ministra por su marido, socio de AMLO en los segundos pisos. El reciclado de los criterios de las épocas anteriores de la jurisprudencia. Su carencia de una formación básica sólida en el Derecho y la sumisión, al last but not at least, (cortesía de la prueba PISA) al poder ejecutivo y los intereses políticos de una camarilla mafiosa que se ha apoderado del país.
El informe fue una prueba más del grave desacierto en que se incurrió con la fallida reforma judicial, lo más grave es que lejos de reconocerse, se empeñan en continuarla. A mi manera de ver eso confirma que no se tenía la intención de mejora el sistema de justicia sino de controlarlo para fines políticos.
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